Este sitio nace como una necesidad en tratar de brindar sostén y apoyo a los padres en el difícil arte que implica la crianza de nuestros hijos. Deseo que sea de vuestro agrado y...que vuelvan a visitarlo. Dr Adrián Maggio, médico pediatra.
27 febrero 2010
¡ Mi hijo tiene un soplo !
Los soplos cardíacos en su gran mayoría no significan que haya nada mal en el corazón de su niño.
Su médico se puede referir a estos soplos como "inocentes" o "funcionales". Un soplo inocente es simplemente un ruido causado por el flujo de la sangre al atravesar un corazón normal. Ellos se producen por vibraciones de las estructuras del corazón y sus vasos cuando se llenan y se vacían de sangre en cada latido. Estos ruidos por lo general se escuchan en los niños pues sus corazones están muy cerca a las paredes de su pecho.
Características:
1- Es común durante la niñez. Aproximadamente 4 de cada 10 niños.
2- No es perjudicial. No representa ninguna amenaza a su salud. Si su niño tiene un soplo cardíaco inocente, puede correr, saltar y jugar sin ningún límite de actividad. Su niño no necesita tomar ningún medicamento ni cuidarse de ningún modo especial.
3- Un soplo inocente puede volverse más alto o más suave. Puede oírse y a veces no. Pueden desaparecer por completo. Se oye mas fuerte en el caso de que el niño esté asustado, excitado, tenga fiebre o anemia. Muchos soplos inocentes se hacen difíciles de escuchar a medida que los niños crecen y la mayoría usualmente desaparecen por sí mismos.
El soplo cardíaco es una de las derivaciones más frecuente al cardiólogo infantil. Su médico puede elegir remitir a su niño a un cardiólogo infantil. Éste es un médico que ha pasado un tiempo adicional aprendiendo acerca de los corazones en los niños. El cardiólogo interrogará a los padres, examinará a su niño y podrá, en caso de considerarlo necesario, hacerle unas pruebas para determinar si existe un problema o simplemente confirmar que se trata de un soplo funcional.
Estas pruebas incluyen radiografías de pecho (tórax), un electrocardiograma (abreviado EKG o ECG) o un ecocardiograma el cual a veces llaman "eco" o "ecografía del corazón".
Recuerde:
Los soplos cardíacos inocentes son muy comunes en niños saludables con corazones normales y no constituyen ninguna amenaza de salud. Si tiene alguna pregunta o duda acerca del soplo cardíaco de su niño, no se alarme, concurra a los controles de salud y hable con su pediatra para que lo informe y, fundamentalmente, lo tranquilice.
Agradecimiento : Dr. Esteban Vázquez.
Cardiólogo infantil.
12 febrero 2009
Mitos de la lactancia materna

¡Falso! La gran mayoría de mujeres producen más que suficiente leche. De hecho, es común tener leche en exceso. Por la mayoría de los bebés que aumentan poco o bajan de peso, esto no se debe a que la madre no tenga suficiente leche, sino a que el bebé no está tomando la leche que la madre tiene disponible. La causa más común por la que el bebé no obtenga la leche es porque no está colocado adecuadamente al seno. Por eso, es muy importante que le muestren a la madre, el primer día, cómo colocar al seno a su bebé adecuadamente, por alguien que sepa lo que está haciendo.
2. Es normal que la lactancia produzca dolor.
¡Falso! Aunque durante los primeros días hay mayor sensibilidad en los pezones, esta es una situación temporal que dura sólo unos días y no debería ser tan malo que la madre no desee amamantar. Cualquier dolor que sea más que leve no es normal, por lo general se debe a que el bebé no está colocado al seno adecuadamente. Si hay dolor en el pezón no mejora en 3 o 4 días y persiste por más de 5 a 6 días, no debería ser ignorado. Una nueva sensación de dolor puede presentarse a pesar de que la lactancia está marchando bien y ésta es debido a una infección de Cándida Albicans. Limitar el tiempo de lactancia no previene la sensibilidad ni el dolor.
¡Falso! Aunque así parezca, esto se debe a que el bebé no está lactando en forma apropiada y por lo tanto no está succionando bien la leche. Una vez que la leche materna es abundante, el bebé puede lactar deficientemente y aún así recibir mucha leche. Sin embargo, durante los primeros días, el bebé no está colocado al pecho adecuadamente no puede recibir leche. Esto tiene relación con el decir "pero él ha estado en el seno durante 2 horas y todavía tiene hambre cuando lo retiro". Al no estar bien posicionado, el bebé recién nacido no puede obtener la primera leche materna, llamada calostro. Cualquiera que le sugiera bombear su seno para ver cuánto calostro tiene, no entiende de lactancia y debería ser cordialmente ignorado.
4.El bebé debe lactar durante 20 (10, 15, 7, 6) minutos en cada lado.
¡Falso! Sin embargo, se debe diferenciar entre "estar en el pecho" y "tomar leche materna". Si el bebé ha "tomado leche" realmente del primer seno durante más de 15-20 minutos, probablemente no quiera tomar del segundo pecho. Si solamente toma leche durante un minuto en el primer lado, luego se duerme y hace lo mismo con el segundo, ningún tiempo será suficiente. El bebé se alimentará mejor y por más tiempo "si se coloca en forma apropiada." La madre puede ayudar a alimentar por más tiempo a su bebé, presionando el pecho para mantener el flujo de leche. No es cierto que el bebé toma el 90% de la leche en los primeros 10 minutos.
5.El bebé lactante necesita agua extra en climas cálidos.
¡Falso! La leche materna contiene todo el agua que necesita el bebé.
6.La madre debe lavarse los pezones cada vez que vaya a alimentar a su bebé.
¡Falso! La alimentación con fórmula requiere de una atención obsesiva en la higiene porque esta no protege al bebé contra infecciones, lo expone a recibir bacterias y se contamina fácilmente. Por otro lado la leche materna previene contra infecciones. Lavar los pezones antes de cada toma complica este proceso natural y elimina los aceites protectores del pezón.
7.La extracción de la leche materna es una buena forma de saber cuánta leche tiene disponible la madre.
¡Falso! La cantidad de leche que se extrae varía por muchos factores, incluyendo el nivel de tensión de la madre. El bebé que se alimenta bien extrae más leche de la que su madre pueda extraer artificialmente. Extraer sólo le dice cuánto usted pued extraer.
8.La leche materna no contiene el hierro suficiente que necesita el bebé.
¡Falso! La leche materna aporta el hierro necesario para el bebé. Si el bebé nació en término tendrá suficiente hierro por lo menos hasta los primeros 6 meses de edad. Las fórmulas contiene demasiado hierro pero esa cantidad puede ser necesaria para asegurar que el bebé asimile lo suficiente para prevenir una insuficiencia de hierro. El hierro de la fórmula no es bien absorvido por el bebé y la mayoría descartado. Normalmente, no es necesario agregar otros alimentos a la leche materna antes de aproximadamente 6 meses de edad.
9.Es más sencillo alimentar al bebé con biberón o tetero que con el pecho materno.
¡Falso! O no debería ser cierto. Desafortunadamente la lactancia natural se hace más difícil por la falta de ayuda adecuada a la madre al iniciar este proceso. Un mal comienzo puede hacer difícil la lactancia, pero un mal comienzo se puede corregir, además la lactancia se mejora con el tiempo.
10.La lactancia ata a la madre.
¡Falso! Esto depende de cómo se lo vea. El bebé puede lactar en cualquier lugar, momento, y más bien libera a la madre. Evita la incomodidad de cargar y preparar biberones o fórmula. No hay necesidad de preocuparse sobre dónde calentar la leche. No hay que preocuparse por esterilizar. Además, no hay por qué preocuparse de cómo está el bebé, porque el bebé está con usted.
11.Las fórmulas modernas son casi iguales a la leche materna.
¡Falso! Esto mismo se decía en 1900 y antes. Las fórmulas modernas solamente son similares superficialmente a la leche materna. Cada corrección en la deficiencia de las fórmulas son publicitadas como avances. Fundamentalmente son una copia inexacta basada en conocimientos incompletos y sin vigencia de lo que es la leche materna. Las fórmulas no contienen anticuerpos, ni células vivas, ni enzimas, ni hormonas. Contienen mucho más aluminio, magnesio, cadmio y hierro que la leche materna. Además, contienen mucha más proteína que la leche materna. Las proteínas y grasas son fundamentalmente diferentes a las de la leche materna. Las fórmulas no varían desde el comienzo de la lactancia hasta el final, o desde el día 1, hasta el día 7 o el día 30, o de mujer a mujer, o de bebé a bebé. Su leche está hecha en la forma requerida para alimentar a su bebé. Las fórmulas están hechas para que le sirvan a cualquier bebé, y por lo tanto no bebé. Las fórmulas son exitosas solamente al hacer que el bebé crezca y se desarrolle bien, pero la lactancia materna abarca mucho más que lograr que el bebé crezca rápidamente.
12.Si la madre tiene una infección debe suspender la lactancia materna.
¡Falso! Con muy pocas excepciones, el bebé será protegido por la lactancia. Cuando la mamá tiene fiebre (tos, vómito, diarrea, etc.) ya le ha pasado la infección al bebé porque ella la ha tenido varios días antes de que ella misma supiera que estaba enferma. La mejor protección del bebé contra la infección es continuar lactando de su madre. Si el bebé se enferma, estará menos enfermo si la mamá continua alimentándolo. Por otro lado, puede ser que el bebé adquirió la infección y se la pasó a la madre, pero el bebé no se enfermó o mostró evidencias de la enfermedad porque él se amamanta del seno. Además, las infecciones del seno, incluyendo abscesos, aunque son dolorosos, no son motivo para suspender la lactancia materna. De hecho, la infección se acaba más rápidamente si la mamá continúa lactando del lado afectado.
¡Falso! La mejor medicina para una infección intestinal del bebé es la leche materna. Suspenda otros alimentos por corto tiempo, pero continúe alimentando a su bebé con leche materna. La leche materna es el único líquido que necesita su bebé cuando tiene diarrea y/o vómito, excepto bajo circunstancias excepcionales. Incentivarla al uso de “soluciones orales para la deshidratación” es principalmente recomendada por los fabricantes de fórmulas para ganar más dinero. Por medio de la lactancia materna tanto el bebé como la madre se confortan.
¡Falso! Hay muy pocas medicinas que no debe tomar mientras está amamantando a su bebé. En la leche aparece una mínima cantidad de las medicinas, y esa mínima cantidad no es motivo de preocupación. Si una medicina realmente es dañina, por lo general hay otras medicinas alternativas las cuales son de igual eficacia y que no son perjudiciales. El hecho de perder el beneficio de la lactancia tanto para la madre como para el bebé debe ser considerado cuando se analice si se debe continuar o no la alimentación con leche materna.
22 septiembre 2008
Cada uno a su cama...
Para el bebe es un nuevo desprendimiento, dejar su moisés, más adelante su cuna para luego tener su primer cama. A veces para los papás este pasaje es difícil; de tener a nuestro bebé al lado a tenerlo durmiendo en otro cuarto hay todo un paso. Aparecen miedos, inseguridad, "¿será el momento adecuado?, ¿no será muy chiquito?, ¿y si llora y no lo escucho?"...
Para cada pareja es diferente: “mi bebé llora y yo no aguanto dejarlo solo en el oto cuarto”, “tengo que ir a ver si respira bien”,”por fin puedo dormir”, “recuperamos nuestra intimidad”…A veces las mamás necesitan un poco de ayuda del papá para afrontar este nuevo desprendimiento. Pero, una vez que nos decidimos y lo logramos, en algunos casos al tiempo… el nene se pasa a nuestra cama.
Historias…
“No puedo lograr que Adrián se quede a la noche en su cama, siempre se termina durmiendo en nuestra cama cuando mi marido viaja”.

“Estamos dormidos y Lina se pasa a media noche, estamos tan cansados que la dejamos”.
“Franco dice que tiene miedo de dormir en su cuarto, que hay monstruos y está oscuro, no quiere dormir solo”.
“Me gusta dormir con mi hijo en la cama, no nos podemos separar”.
Qué pasa con los chicos a la hora de ir a dormir
Para los chicos chiquitos dormir implica despedirse del mundo que lo rodea, de las personas que lo cuidan y entrar en el mundo de los sueños, en el que está solo. Al ir a dormir se pierden algo, quedan excluidos del espacio de los papás y entran al mundo de la noche. A veces es difícil pasar a este estado y necesitan de la presencia y sostén de los adultos para sentirse acompañados.
Que pasa con los papás a la hora de ir a dormir
El momento en que los chicos se van a dormir abre un espacio para la intimidad de la pareja, un momento para estar entre adultos. Si no estamos en pareja es un momento para ver televisión tranquilos, para leer un libro, hacer algo que nos guste, etc.
A veces a los adultos nos cuesta separarnos de nuestro hijo en este momento porque...
Estamos solos y enfrentarnos a que el otro lado de la cama está vacío no es fácil y nuestro hijo viene a ocupar ese lugar.
No estamos bien con nuestra pareja y no queremos tener relaciones sexuales y que nuestro hijo esté en la cama es nuestra solución al problema.
Estamos cansados, nos sentimos débiles frente a los requerimientos del nene y… es más fácil dejarlo dormir con nosotros.
Trabajamos muchas horas, no lo vemos en todo el día y queremos estar con él, aunque sea durmiendo…
Podemos preguntarnos ¿por qué me cuesta tanto separarme?, ¿qué siento al encontrarme solo con la cama vacía?, ¿qué pasa con mi sexualidad?, ¿cómo estoy con mi pareja?, ¿sigo tratando a mi hijo como si fuera un bebé chiquito?, ¿qué gano y que pierdo si mi hijo duerme en su cama?
¿Qué hacemos?
Tengo que estar convencido de que quiero hacer un cambio con respecto a este tema y armarme de paciencia para sostener la decisión, no ceder por el sueño.
Explicarle por qué debe dormir en su cama, y que si te necesita vas a estar pero si se pasa lo vas a volver a llevar a su cama.
Explicarle que cada uno tiene su lugar y que la cama grande es para los papás.
Decirle que te quedarás a su lado hasta que se duerma si tiene miedo.
Podemos dejarle una luz prendida y algún muñeco que lo acompañe, una linterna para qué vea al ir al baño…
Implementar y sostener las rutinas con horarios estables: anticipar que llega la hora de dormir, darle un baño, cantarle una canción o contarle un cuento, despedirse y decirle que se verán a la mañana, etc.
Generar un ambiente tranquilo antes de dormir, por ejemplo no ver programas de TV, jugar a jueguitos excitantes y evitar las discusiones.
Pedir ayuda o asesoramiento a un profesional si es necesario.
Fuente http://www.orientacionapadres.com/
Lic. M. Paula GerardiLic. en Psicología U.B.A. Especialista en Psicología infantil y orientación a padres.
08 febrero 2008
Aprendiendo a dormir
El recién nacido suele despertarse cada 2 o 4 horas para comer. En ese lapso, en general, él se despierta, es alimentado, se le cambia el pañal y se vuelve a dormir. Si bien esto es lo más común, hay niños que no tienen parámetros de horarios y pueden dormir hasta 16 horas diarias. A partir del tercer o cuarto mes algunos bebés, pueden dormir de corrido toda la noche. Los períodos de sueño más prolongados se relacionan con un cambio biológico: él va madurando en la medida que su sistema nervioso central incorpora estas funciones.Esto no es igual para todos, ya que hay quienes pueden desarrollar esta habilidad más tarde y en este período aún se despiertan varias veces durante la noche.
¿Cómo enseñarle a dormir a un recién nacido?
Enseñarle a dormir a un recién nacido no es tarea sencilla. Para lograrlo es importante establecer una rutina diaria, ser paciente y perseverante. Hay que darle pautas para que aprenda a distinguir el día de la noche, el silencio del ruido, los horarios de comida. El llanto del bebé puede obedecer a diferentes causas (hambre, sueño, frío, calor), po
Diferenciar el día de la noche...
Para ayudar al bebé a diferenciar entre día y noche es conveniente que de día esté en un lugar de la casa distinto del que va a estar a la noche. Puede estar en el living, en la cocina, en su cochecito o bebesit, aún cuando esté durmiendo y no es necesario que haya silencio absoluto: puede haber música o sonidos propios de las tareas habituales que se realizan en la casa. De noche sí es conveniente que haya más silencio, menos luz, mayor tranquilidad y que duerma en su cuna.Es aconsejable que en los momentos en los que el bebé está despierto, se le hable, mime y juegue para que empiece a diferenciar entre estar dormido y despierto.
Establecer rutinas...
Generalmente los recién nacidos se duermen mientras se alimentan y se espera que hagan un provechito para luego acostarlos. Es bueno establecer rutinas como, por ejemplo: bañarlo antes de la cena procurando que sea siempre en el mismo horario. Es importante, también, que duerma con ropa cómoda y evitar que tenga frío o calor. Por otro lado, no se recomienda que el niño se duerma en brazos: es mejor acostarlo solo, en su cuna y cantarle una canción o hablarle en voz baja, hacerle mimos, acariciarlo, decirle que tiene que dormir y despedirse. Esto se hace para que desde el principio el bebé reconozca su cuna como lugar de dormir. Así, cuando se despierte en el medio de la noche estará en el mismo lugar donde se durmió.El está en condiciones para comenzar a incorporar el hábito de dormir solo en su cuna.
¿Dónde duermen los recién nacidos?
La respuesta a esta pregunta deben encontrarla los padres de acuerdo a sus deseos y convicciones. Es bueno que lo planifiquen y decidan antes del nacimiento ya que la llegada de un nuevo integrante a la familia, supone pocas horas de sueño y mucho cansancio. Se aconseja que durante los primeros 3 meses los niños duerman en la habitación de los padres, en especial para facilitarle a la madre el continuo despertar durante la noche.
Ya tiene tres meses...
Alrededor del tercer o cuarto mes, el niño duerme de 4 a 6 horas de corrido y, desde entonces, irá estirando sus períodos de sueño. A partir de este momento la tarea de enseñarle a dormir debe ser más constante. Los papás deben estar convencidos, seguros y tranquilos de esto. Su actitud es fundamental, pues el niño lo percibe y de acuerdo a lo que distinga, se quedará en su cuna o querrá salir. El bebé debe asociar la hora de dormir a una rutina: la repetición les da seguridad. Por ejemplo: primero se baña, luego come, el papá o la mamá le cantan alguna canción o le hacen algún mimo. Cada familia decidirá a qué hora se acuesta el niño y si le ofrecen algo para la noche como un chupete, un osito de peluche, etc.
Es aconsejable, no acudir ante el primer llanto nocturno del bebé, porque a veces están soñando o simplemente gimen y se vuelven a dormir solos.
A partir de los 5 a 6 meses, se aconseja que el niño, comience a dormir fuera de la habitación de los padres, siendo lo ideal que tenga su propio lugar o habitación.
Los barrotes de las cunas pueden quitarse entre los 18 y 24 meses aunque para mayor tranquilidad se recomienda colocar en principio un colchón al lado para amortiguar las posibles caídas.
Dra. Carla Petrucci. Revista Papis.
01 agosto 2007
Terrores nocturnos
No recuerda nada
El niño se encuentra agitado e inquieto y no puede ser consolado; puede estar sentado o correr de lado a lado y hablar con un lenguaje ininteligible o estar gritando; parece no darse cuenta de que los padres están presentes, aunque sus ojos están totalmente abiertos y tienen una mirada fija. Los episodios pueden durar entre 10 y 30 minutos y el niño no recuerda lo que le pasó a la mañana siguiente (amnesia).
Al comienzo de la noche
Este tipo de manifestaciones ocurren durante la primera fase del sueño, llamado de ondas lentas, por lo que los terrores nocturnos se presentan de 2 a 3 horas después de que el niño se acostó. Frecuentemente, se manifiesta en los niños antes de la pubertad, más a menudo entre los 3 y los 8 años de edad, aunque puede ser más tarde.
Buena evolución
Por lo general, evolucionan de forma favorable y se resuelven en la adolescencia de manera espontánea. En algunos episodios se han identificado factores favorecedores como la privación del sueño, la fiebre y el efecto de algunos medicamentos psicotrópicos. Más o menos se presenta en un 3% de los niños y en menos de 1% en los adultos. Son más comunes en los niños que en las niñas y es frecuente que lo presenten varios miembros de la familia, por lo que se piensa que hay un componente hereditario.
¿Que hacer?
Una de las medidas que se deben tomar es ayudar al niño a que recupere el sueño normal, es decir, que pase de un sueño agitado a uno tranquilo; para esto, encienda las luces para que el niño esté menos confundido y háblele en forma calmada y repetitiva, asegurándole que todo está bien. Es posible que no logre despertar a su hijo durante el episodio y, de hecho, no hace falta que lo haga. Algunos niños mejoran al tomarlos de la mano. No hay manera de acortar bruscamente el episodio. Sacudir o gritarle al niño sólo hará que esté más agitado y prolongará el ataque. Al igual que con el niño sonámbulo, hay peligro de que puedan caer por las escaleras, chocar contra la pared o romper una ventana, por lo que hay que protegerlo de ese tipo de accidentes. Trate de llevarlo suavemente a la cama.
Si duerme fuera de la casa
Si el niño va a ser cuidado por otras personas o va ir a dormir a casa de algún familiar, explíqueles a las personas que lo atienden lo que es un terror nocturno y lo que deben hacer si los presenta para evitar que reaccionen en forma exagerada.
Fuente : www.pediatraldia.cl
23 julio 2007
Poner límites es igual a ser autoritario ?
Dicha connotación negativa probablemente se deba al desconocimiento del aspecto esencial de la puesta de límites: establecer un lugar intermedio entre el laissez-faire y la represión: el límite tiene un carácter dual que por un lado prohíbe, pero por otro, permite.Entonces, la puesta de límites funciona como regulación, contención, marco de confianza y seguridad que a través de ella se puede transmitir.Poner límites es decir “no”, porque no todo es posible. El “no” y la frustración son constitutivos de la personalidad del niño, introducen el tiempo de la espera, donde no todo puede ser satisfecho inmediatamente. No hacerlo puede tener consecuencias importantes.Poner límites es una cuestión de autoridad, que no debe confundirse con autoritarismo: retos, castigos y penitencias, responden a otras cuestiones, nunca son verdaderos límites. Cuando se impone un límite con exceso de severidad, de una manera inflexible, más que ayudar al niño, se lo restringe en sus posibilidades.El límite no es una descarga verbal de gritos e insultos, de padres irritados frente a la demanda insistente del niño. El niño -con su conducta desbordada- está pidiendo que se lo contenga, que un adulto pueda frenarlo, un “no” que lo limite y lo asegure.
Nunca será suficiente subrayar la importancia de la primer etapa de vida del niño, tan frágil y tan receptiva, sus tempranas experiencias, sus adquisiciones. Allí es donde comienzan los primeros aprendizajes de los límites para el dominio de los impulsos.Es importante la reflexión adulta de los padres y su transmisión a las otras personas que tienen a cargo el cuidado del niño para establecer una postura coherente. Si un “no” puesto en un determinado momento se transforma en un “sí” frente a la insistencia del niño -porque resulta difícil sostener la postura inicial-, el niño estará recibiendo un doble mensaje que lo dejará sumido en una confusión perturbadora.
Es común que los niños deseen y pidan cosas en todo momento; también es cierto que no es posible satisfacerlos siempre, es una ilusión y sería totalmente perjudicial para la salud mental del niño si uno pudiera hacerlo.
Si un niño intenta tocar la estufa encendida, será advertido por la madre con un “no” claro, firme y decidido; luego repetirá su tentativa, procurando averiguar si el padre también lo frena; más adelante procederá igual frente a otro tipo de aprendizaje o al aprendizaje escolar. Por lo tanto, la puesta de límites debe ser compartida y acordada entre los adultos y sostenida en el tiempo. El niño necesita de la experiencia de ver confirmado por los adultos lo que se le acaba de transmitir.Sucede que a veces los niños no aceptan las explicaciones, pero un “no” puesto con decisión y firmeza desde los padres es aceptado y resulta tranquilizador y pacificante. El padre con autoridad es aquél que escucha al niño, a quien considera y respeta en su condición de tal, que no toma decisiones a la ligera sino en función de su cuidado y bienestar.
Los límites se aprenden en el núcleo familiar, puestos por la madre y el padre o por adultos que son afectivamente importantes para el niño. Por amor a ellos el niño los va a ir incorporando, aceptando transitar el difícil recorrido que es la regulación de los impulsos. > La puesta de límites comienza en el hogar.
Los límites puestos en el hogar tienen que ver con los valores y la singularidad de cada grupo familiar, particulares a cada medio social y cultural. También son diferentes los límites puestos en las distintas etapas: no son los mismos en los primeros años, en la pubertad o en la adolescencia.Hay padres que en su niñez fueron hostigados en nombre de los límites y esto les ha dejado un sabor amargo. Como consecuencia de esas penosas experiencias vividas, manifiestan una actitud indulgente a la hora de poner límites a sus hijos. Tal vez habría que revisar y pensar si aquellos fueron verdaderos límites, a veces puestos con violencia, o sólo castigos, como ejercicio del poder de los adultos.Lo límites no son castigos, no son golpes físicos, no son penitencias, no son gritos, no son insultos, no es decir siempre que “no”. No es para humillar al niño, para volverlo dócil, maleable, sumiso y obediente al adulto.Es necesaria la reflexión de los padres, de cada uno de ellos y entre sí, para diferenciar sus propias vivencias infantiles o adolescentes, para tratar de no repetir con sus hijos lo que padecieron, ya sea la reedición de la violencia o el laissez-faire, que son los dos extremos que dejan al niño aislado en su sufrimiento.La reflexión es una oportunidad que permitirá la posibilidad de cambio en la crianza de sus hijos, la posibilidad de buscar el delicado equilibrio en la puesta de límites que responda al cuidado del pequeño. Un marco de contención para favorecer a que el niño aprenda a controlar sus conductas impulsivas, control que internalizará a medida que vaya creciendo, dando lugar a una conciencia moral que le permitirá establecer lazos sociales.Entender los límites en su función reguladora es también permitirle al niño, desde pequeño, poder expresar sus sentimientos, poder reaccionar con enojo frente a las frustraciones, las ofensas, las injusticias, o los dolores; es ayudarlo a reconocer sus sentimientos hostiles e integrarlos como parte de sí mismo, sin desconocerlos ni disociarlos, ya que la relación afectiva implica la coexistencia de sentimientos amorosos y hostiles hacia la persona amada; es ayudarlo a tolerar los sentimientos que lo inquietan; es acompañarlo con sensibilidad en sus carencias; es respetar su condición de indefensión, de debilidad, de dependencia total en cuanto a sus necesidades físicas, emocionales y afectivas.¿Cómo fue su experiencia en relación a los límites como hijo/a?¿Cómo es su experiencia como madre/padre?
Fuente www.zonapediatrica.com
Publicado por Aurora Kochi.
28 mayo 2007
Guarderias...
El trabajo de la mujer hoy en día es un hecho social común e irreversible. La mujer ha tenido que salir a ganarse la vida, bien sea para complementar con su aporte económico el salario del marido o para enfrentar ella sola el mantenimiento de su familia. En algunos casos, aún sin prevalecer la necesidad económica, existe un deseo de independencia y superación que la impulsa a trabajar fuera del hogar.
Los hijos preocupan más a los padres que sus trabajos. Por tanto, su desempeño laboral no será eficiente cuando no tengan la seguridad de que los niños, además de estar vigilados, serán estimulados en su proceso de desarrollo y adaptación a la vida familiar, escolar y social.
¿Como elegir una buena guardería?
Una buena guardería es aquella que está dirigida profesionalmente, con personal preparado y afectuoso, donde les enseñan a los niños a estar con otros niños y a compartir; con ciertas normas .
Es fundamental conocer cómo manejan la disciplina y los métodos que utilizan para que los niños aprendan y cumplan las reglas. Este aspecto es muy importante porque afecta la autoestima de los chicos.
El ambiente cálido y armonioso, puede faltar en muchos hogares motivado por el exceso de trabajo y el cansancio de los padres, entre otras causas. Es por ello que en muchos casos los niños , se beneficiarán de un cuidado institucional. Por esta razón , muchas personas consideran que las guarderías constituyen una oportunidad de mejorar la calidad de los cuidados infantiles.
En estos casos las guarderías pueden ofrecer un clima afectivo, armonioso y estable que favorecerá un desarrollo emocional equilibrado en el niño , al tiempo que permitirá la expresión de sus emociones y ayudará a canalizar los conflictos.
Algunos de los aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir una guardería:
- Que el sistema educativo sea coherente con el nuestro.
- Que el personal esté preparado y nos inspire confianza
- Que las instalaciones sean adecuadas
Debemos tener en cuenta la importancia de las rutinas y los límites . Muchos de los niños que han crecido sin una rutina diaria o sin límites, a partir de los tres o de los cuatro años, son luego difíciles de manejar. Todo esto: el orden, la repetición, los horarios, le van dando al niño cierta seguridad frente a la incertidumbre de la vida.
Una buena guardería será entonces aquella que busque promover:
- formación de hábitos higiénicos y cuidados personales de cada niño.
- relaciones interpersonales a fin de posibilitar un adecuado desarrollo del proceso de socialización del niño.
- adquisición de las destrezas necesarias para facilitar el ingreso y adaptación al preescolar.
- condiciones adecuadas para el desarrollo de sus capacidades en el área afectiva, psicomotora e intelectual.
- el desarrollo motor, cognoscitivo, visual, verbal y auditivo.
Por todo ello, debemos buscar aquellas instituciones que brinden a los niños atención educativa y asistencial con calidad, a fin de estimular y fomentar su desarrollo integral mediante un ambiente educativo y afectivo.
En las visitas previas a las guarderías será importante poder entrevistarse con el/la director/a, observar el trato personal con los niños, conocer los programas educativos que ofrecen y, en la medida de lo posible, tener la opinión de padres que han tenido a sus hijos allí. También merece especial atención, ver como se maneja la seguridad al ingreso y salida de los niños, es decir, que sólo sean recogidos por la persona autorizada. Otro factor a tener en cuenta es , que la guardería cubra el horario que necesitan los padres y que tengan la flexibilidad para extenderlo en caso que sea necesario. Por último, deberá considerarse que la guardería sea de fácil acceso, ya sea que se encuentre cerca de la casa o cerca del lugar de trabajo.
En cuanto a las instalaciones, estos son algunos de los aspectos a considerar:
- que el espacio sea atractivo, lo suficientemente espacioso (1.5m2 por niño) y con una adecuada distribución
- que preferentemente cuente con luz natural
- que exista una ventilación adecuada
- que el lugar esté limpio y ordenado
- que tenga áreas verdes
- que las instalaciones eléctricas de gas y agua sean las adecuadas
- que las puertas cuenten con un sistema apropiado para el cierre
- que no haya enchufes ni productos nocivos al alcance de los niños
- que las mesas no tengan esquinas, o bien, que cuenten con protectores
- que los cristales estén cubiertos por una película protectora
- que las ventanas tengan protección o estén situadas fuera del alcance de los niños
- que el arenero esté permanentemente vigilado
- que no haya juegos peligrosos
En cuanto al mobiliario y accesorios sería ideal que el lugar cuente con:
- colchonetas
- mesas y sillas proporcionales a la edad
- estantes a la altura de los niños
- juguetes que sean seguros y resistentes
- uso limitado de televisión y computadora
- material didáctico apropiado
En lo que respecta al personal encargado del cuidado de los niños es importante que el equipo esté compuesto por profesionales: educadores, puericultistas, asistentes educativos, pedagogos, psicólogos, médicos. También podrían sumárseles: trabajadores sociales, cocineros y personal de seguridad.
Este personal es necesario para que la guardería pueda ofrecer los siguientes servicios profesionales: pedagógico, médico, psicológico y trabajo social
Es recomendable que la organización de las salas sea por grupo de edades:
Lactantes: de 45 días a 1 año y 5 meses
Maternales: de 1 año y 6 meses a 2 años y 11 meses
Preescolares: de 3 a 5 años y 11 meses
En cuanto a la cantidad de maestras por niño, se recomienda que para el grupo de lactantes haya una maestra por niño y un número no mayor de 8 niños por grupo. Para el grupo de maternales, 12 niños por maestra y un máximo de 20 por grupo. Finalmente, se estima que una maestra puede estar a cargo de 15 preescolares siendo deseable que no haya más de 25 niños por sala.
Algunas de las desventajas de las guarderías y jardines maternales:
Sabemos que durante la primera infancia la relación afectiva con la madre constituye la base para la formación del contacto social y el desarrollo posterior de relaciones interpersonales estables y duraderas. Las experiencias que se asocian a una atmósfera emocional cálida y a una cariñosa actitud materna son las que tienen más importancia en el desarrollo posterior de la personalidad. Por el contrario, las experiencias negativas ejercerán una influencia negativa sobre la personalidad. Numerosos estudios han demostrado que la crianza institucional con una atención masiva, donde ocurre una falta de dedicación personal, falta de estímulo y de afecto, junto a deficiencias de tipo material, pueden ocasionar efectos negativos sobre el desarrollo de la personalidad.
¿Qué indicadores debemos entonces tener en cuenta para saber si no hemos elegido un lugar apropiado para el cuidado de nuestros niños?
- No acepta alimentos
- No invita a participar a los padres de las actividades
- Los niños lloran al ingresar
- Rechazan a la maestra
- Se enojan con los padres
- Ya no controlan esfínteres
- Muestran conductas antisociales
En definitiva, las guarderías constituyen una respuesta a la necesidad de las madres de trabajar, estudiar y capacitarse; pero también satisfacen ciertas necesidades de los niños, de como iniciar tempranamente su educación social, aprender hábitos higiénicos, contar con vigilancia médica, etc. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar algunas desventajas (mayores en niños menores de tres años y en guarderías de jornadas largas) tales como la reducción en el vínculo madre-hijo, y la mayor incidencia de enfermedades.
CONSULTE SIEMPRE A SU PEDIATRA
Extraído de Revista Papis www.papis.com.ar
Ya nació el bebé!... y ahora que pasa ?
Pero ahora regresamos al hogar. Todo es distinto, no hay médicos ni enfermeras. Ahora, mami estás a solas con tu hijo para cuidarlo y entenderlo. Esto produce un estado de "shock":
1. Una sensación de vaciamiento que es real. Mamá toma conciencia que el bebé está fuera de su panza, donde lo albergó durante 9 meses...
2. Hay un tercero que demanda y mucho. No respeta horarios y la necesita...
Te sentís diferente, estás agotada, el esfuerzo físico del parto aún se hace sentir y un cúmulo de sensaciones opuestas pasan por vos: alegría, confusión, tristeza... Aún te cuesta distinguir los reclamos de tu hijo y esto, lógicamente, te angustia. Llora y no sabes por qué. Te sentís impotente, no podes con todo y necesitas ayuda.
Estás muy sensible y te deprimis. Tu vivencia interna es "un caos". Todos, quien más quien menos, tratan de aconsejarte. Cada uno según su teoría, situación que hace que aumente más tu confusión: "¿tendré leche?", "¿debo darle mamadera?", "¿le dolerá algo?"...
Mamá se siente, por un lado, orgullosa y realizada, en una especie de enamoramiento que sólo comparten ella y su hijo. Pero por otro lado siente por momentos que se transforma en "esclava" de las demandas del bebé. Ya no es más dueña de su tiempo.
Paralelamente a esto, papá queda afuera de este idilio, situación que lo hace sentir muy sólo y no encuentra manera de acercarse, de estar presente. Si hay otros hijos, en este primer mes, suelen aparecer los celos y rivalidades de los niños.
También las relaciones sexuales se han dejado de lado. Sólo a partir del segundo mes se recupera de a poco la vida sexual de la pareja y, a veces, no es tan fácil: por un lado las molestias físicas, por otro el bebé que está muy presente, como cuando estaba en la panza y parecía a veces que "eran tres en la cama"!!!
Mamá está viviendo el puerperio que es el período que abarca más o menos las seis semanas que siguen al parto, durante el cual el útero recupera su estado normal y se inicia la lactancia.
A partir del tercer mes todo va mejorando.
Aparece la posibilidad de separarse un poco de su bebé junto con la necesidad de salir.
Así comienza lentamente a superar este minimundo entre madre-hijo, para contactarse con el mundo exterior: esposo, otros hijos, amigas, trabajo, estudio...
Ya sabe distinguir los reclamos de su bebé. Se siente más segura. Aparece el deseo sexual, tiene ganas de arreglarse y salir a pasear
Comienza a sentir que poco a poco puede ser mamá, esposa, amiga... y esto la hace sentir muy bien.
EL PUERPERIO HA TERMINADO!
Lic. Gloria Grosman. Revista Papis.
04 febrero 2007
Mami, papi : ¡ comprame, quiero, dame !
Observamos que lo útil, necesario y significativo es sustituido por lo superfluo y efímero. Productos en su mayoría listos para “usar y tirar”, en los cuales el tiempo de uso es muy reducido, creando la necesidad de ser sustituidos por otros.
Ante el pedido insistente, los adultos nos vemos en un gran dilema en nuestro actuar.
Debemos tener en cuenta, que lo que pide el niño, en el “comprame, comprame,”en ocasiones en forma caprichosa, es una satisfacción inmediata a su requerimiento, sin postergación y sin renuncias.
Es de suma importancia el poder “decir que no”, aunque a veces esté dentro de nuestras posibilidades el poder satisfacerlo.
El “no” frustra, pero a su vez organiza y traza límites, ayudando a incorporar ciertas normas y orden.
Medios y Fines
Hay que considerar el mensaje que se transmite en el grupo familiar, Por ejemplo: no es lo mismo una familia en la cual se transmite el esforzarse para lograr algo teniendo en cuenta los caminos a seguir, que otra donde se prioriza el consumo como único fin, sin importar los medios.
Se debe tener en cuenta, no manejarse mediante premios y castigos, en relación a las cosas, ya que se pierde el valor de los logros o enseñanzas, a favor del tener o no tener.
Escuchamos repetidas veces a los padres:”si te sacás buenas notas te compro el…, si te portás bien, te doy la…”, quedando enlazados los actos a la posibilidad de conseguir algo a cambio.
En la actualidad damos prioridad al tener, en detrimento del ser, dejando de lado los valores intrínsecos del ser humano. Los objetos debieran ser un medio y no un fin en sí mismos.
La seguridad en los niños debe estar incorporada en ellos y no en lo que poseen.
Que hacer con el tiempo
En esta época donde pareciera relacionarse el tener con el tiempo, hay una tendencia a no dejar que la falta aparezca en escena, el niño es sobrecargado de juguetes a su alcance con el fin de “estimularlo”,
¿Me pregunto que estamos estimulando, que privilegiamos?
Debemos tener en cuenta, que contrariamente a lo que se piensa, con respecto al aburrimiento en los niños, calificado usualmente en forma negativa, donde aparentemente no hay nada para hacer, son los momentos donde el niño puede utilizar su creatividad, su imaginación, para poder salir de ese estado. Es de suma importancia no sobrecargar al niño con actividades pautadas a lo largo del día, dejando tiempo para que lo pueda usar con libertad. Un tiempo donde el propio niño es su dueño, propiciando de esta manera mediante el juego ya sea dramatizando o con la creación de algún juguete con materiales que él elija, la elaboración de sus padeceres.
Donde la pausa tome su verdadero valor referido a los intereses particulares del niño.
Que se pide
Concluyendo podemos decir que el pedido, la demanda, entra en juego desde el nacimiento a partir del llanto del bebe, siendo la madre u otra figura significativa, quien le otorga un significado a este mensaje: “tiene hambre, frío, sueño, le duele algo…”.
Esta demanda es esencialmente una demanda de ser escuchado, una demanda de amor.
Entre lo que se pide y lo que el otro da, va a quedar algo por decir, por desear, siempre queda un resto.
Fuente: www.zonapediatrica.com
Lic. Sneider Dalia
Especialidad en niños, asesoramiento a padres
Terapias vinculares.
Recomendaciones a padres
Puede comenzar a partir de los 6 meses de edad. La lectura muestra a los niños la importancia de la comunicación y le motiva para la lectura. También proporciona un contexto para comentar
diversos aspectos y para que usted pueda conocer lo que hay en la mente de sus hijos.
2.- Intente que su casa sea adecuada para los niños.
Evite o elimine lugares peligrosos o "trampas " .Piense en los productos de limpieza,
medicamentos, muebles con bordes puntiagudos y potencialmente peligrosos,
escaleras, ventanas, etc. Puede prevenir algunos accidentes.
3.- Consiga que sus hijos disfruten de un ambiente libre de tabaco.
La contaminación por tabaco dentro de la casa, aumenta la frecuencia de
infecciones de oídos y de bronquios. Si usted fuma, considere la opción de
abandonar el tabaco. Recuerde que el factor más importante para predecir si
sus hijos serán fumadores en la edad adulta, es que usted fume. Al menos
intente que su casa sea una zona libre de tabaco.
4.- Practique " seguridad sobre ruedas".
Asegúrese de que en el coche, todos se coloquen el cinturón de seguridad, incluso para distancias muy cortas. Los niños tienen sus propios y específicos sistemas de seguridad.
Con bicis, patines o monopatines, también deberían llevar casco.
5.- Prevenga las conductas violentas con un buen ejemplo.
Golpeando, abofeteando o dando nalgadas, los niños aprenden que es correcto golpear a
otras personas para resolver problemas. Las formas no físicas de disciplina dan mejor resultado a largo plazo ( " vete a tu habitación",...). Recuerde también que las palabras también pueden causar daño.
6.- Asegúrese de que las vacunaciones de sus hijos estén al día.
Guarde el documento correspondiente en un lugar donde sea fácil de localizar y
difícil de extraviar.
7.- Esté al tanto de los medios de comunicación que emplean sus hijos, en
la televisión, los cines y videojuegos y en la música.
Los niños son muy sensibles a todos ellos. Hable con sus hijos acerca del contenido de estos
programas. Si cree que un programa, película o juego no es el adecuado, sus hijos deberían ser orientados hacia otro más recomendable.
8.- Comprométase más en el colegio y la educación de sus hijos.
No deje la educación únicamente a los profesionales. Visite el colegio de sus hijos.
Participe activamente en proyectos escolares. Intente estar disponible para
ayudar en los deberes, si es preciso. Si la educación de sus hijos es importante para usted, también lo será para ellos .
9.- Preste atención a la alimentación.
La nutrición condiciona el crecimiento, desarrollo y aprendizaje de sus hijos. La buena nutrición, se basa en el equilibrio entre los alimentos. Prefiera alimentos tradicionales, sanos y naturales como legumbres, verduras, frutas y también cereales, carnes, pescados y lácteos. Evite los alimentos refinados y muy procesados.
10.- Haga que sus hijos se sientan queridos e importantes.
Los niños desarrollan su sentido de autoestima ya de muy pequeños. Consiguen este
sentido a partir de sus padres. Escuche lo que sus hijos quieren decirle.
Haga que sus hijos sepan que se sienten queridos y seguros. Reconozca su
carácter y su valor como individuos y dígales lo que admira en ellos y les
hace especiales para usted. Abrace y acaricie a sus hijos cada día.
Fuente AAP, 2000
21 diciembre 2006
Maldita TV
Sabemos que éste puede ser un buen medio de entretenimiento, pero también, que puede ejercer cierta influencia perjudicial.
¿Cuánto tiempo ven televisión los chicos?
La mayoría de los niños y adolescentes ven, en promedio, 3 horas de televisión por día, sin contar el tiempo dedicado a los videojuegos. Esto quiere decir, que para cuando su hijo haya terminado la escuela secundaria, habrá pasado 3 años enteros de su vida mirando televisión.
¿Qué ver en televisión?
Los padres tienen un papel fundamental y el mejor mensaje para los hijos es el ejemplo. Es aconsejable “sentarse a ver televisión” con los chicos, ya que se deberán tomar conductas activas ante lo que ella muestra.
Para acompañarlos adecuadamente, conviene que los adultos miren previamente los programas y que conozcan bien su contenido, para luego mirarlos junto a sus hijos y comentarlos. Es importante además, formarlos en la elección de aquellos programas que tengan contenido didáctico, con valores positivos y personajes positivos.
¿Cómo influye la televisión en los niños?
La televisión ejerce influencias positivas y negativas, de acuerdo con el tipo de programas que los niños vean. Los programas educativos destinados a niños mayores de 3 años han demostrado mejorar áreas como el vocabulario y los conocimientos en general. También, pueden promover conductas sociales positivas como el altruismo, la solidaridad, etc. Sin embargo, existen efectos negativos que provienen de la exposición a conductas agresivas, de violencia, a situaciones vinculadas al sexo y al uso de alcohol, tabaco y drogas.
Cabe señalar que muchos de estos contenidos no favorables aparecen en el horario de “protección al menor”.
La comunicación en la familia es esencial para una recepción activa de los programas televisivos. Es fundamental dialogar y discutir sobre los programas vistos y, si alguno se prohíbe, hay que dar razones. La censura no produce efectos positivos.
¿Es cierto que la televisión favorece la obesidad?
En muchos casos es cierto. Mirando televisión se gasta muy poca energía, además, se aumenta el consumo de alimentos, ya sea mientras se está frente altelevisor o como resultado de las propagandas que se emiten.
Es bueno recordar que el tiempo que se invierte viendo la televisión, es tiempo que se le resta al deporte, al juego, a la lectura o a otra actividad recreativa.
¿Dónde colocar el televisor?
• Lo ideal es sentarse a una distancia equivalente a 3 a 12 veces el ancho del televisor, preferentemente en forma perpendicular a la pantalla, para no adoptar posiciones
incómodas.
• No es conveniente que los niños tengan la televisión en su cuarto, ellos todavía no tienen la madurez suficiente para determinar cuándo y cómo es bueno mirar televisión.
¿Cuándo ver televisión?
Es bueno que en cada hogar se establezcan normas de conductas televisivas.
• Es preferible apagar el televisor durante las comidas. El diálogo familiar es más importante que callar y mirar la televisión.
• No es conveniente realizar tareas con el televisor encendido, porque no nos concentraremos en la tarea a realizar, ni disfrutaremos del programa elegido.
• Tampoco es conveniente que permanezca encendido como si fuera un integrante activo de la familia.
• La elección de programas y del tiempo para ver televisión permitirá contribuir a la educación de los niños, para que no sea sólo un aparato para mantenerlos entretenidos mientras nosotros, los padres, hacemos nuestras tareas.
Recomendaciones
• Participar en la selección de los programas que ven los niños y los adolescentes.
• Mirar televisión junto a ellos y discutir los contenidos para estimular la crítica de lo que se ve. Aprovechar programas controvertidos para abordar temas
sobre los valores de la familia, violencia, drogas,
sexo, etc.
• Evitar que los niños menores de 2 años vean televisión.
• Limitar el tiempo frente a la pantalla de la televisión, de una a dos horas por día.
• Estimular la realización de actividades alternativas como jugar, practicar deportes, leer, cantar, etc.
• No colocar la televisión en el cuarto de los niños.
Fuente: sociedad argentina de pediatría.
06 diciembre 2006
Todo sobre el chupete
Esta publicación estaba destinada originalmente a médicos, pero ha sido modificada para la fácil interpretación y discusión de los padres.
Uso del chupete: beneficios y riesgos
L. MARTÍNEZ SÁNCHEZ, E.P. DÍAZ GONZÁLEZ, S. GARCÍA, T. FLORENSA, J. GASPÁMARTÍ
(Unidad Integrada de Pediatría, Hospital Sant Joan de Déu-Hospital Clinic.Universidad de Barcelona, España)
CONTENIDOS
1. INTRODUCCIÓN
2. BENEFICIOS DEL USO DEL CHUPETE
¿Pulgar o chupete?
Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante
3.RIESGOS DEL USO DE CHUPETE
Malformaciones dentarias
Otitis media aguda
Relación con el cociente intelectual
Duración breve de lactancia materna
Reflujo gastroesofágico
Síndrome del biberón o del chupete
Accidentes infantiles
Infecciones micóticas (hongos) resistentes.
Contaminación química
Hipersensibilidad al látex
Alteraciones del sueño
4. CONCLUSIÓN
5. EL CHUPETE SEGURO
El uso del chupete u otro tipo de succión no nutritiva ha acompañado los primeros meses del desarrollo del bebé desde tiempos inmemoriales.
En la actualidad, su uso suscita controversias que lo ubican desde factor protector frente a la muerte súbita del lactante, a factor negativo como favorecedor de otitis media o de la mala oclusión dentaria o el destete precoz.
En esta revisión se analizan los aspectos positivos y los riesgos potenciales del uso del chupete.
INTRODUCCIÓN
El chupete es uno de los componentes que no suele faltar en la “canastilla” o equipaje del recién nacido y, por lo general, se estrena ya en las primeras horas o días de vida.
La succión no nutritiva de dedos, chupete y otros objetos no relacionados con la ingesta de nutrientes se considera una actividad normal en el desarrollo fetal y neonatal.
Se inicia en el útero y persiste hasta los 12 meses de edad, siendo la necesidad de succionar más intensa durante los primeros meses de vida.
Este reflejo primario de succión permite al recién nacido alimentarse y sobrevivir y además lo calma y lo conforta. El uso del chupete como objeto reconfortante
en la primera infancia constituye una práctica ampliamente extendida.
Seguidamente se exponen algunos beneficios y riesgos en este hábito, que forma parte de la vida cotidiana del niño.
BENEFICIOS DEL USO DEL CHUPETE
Efecto tranquilizante del chupete: En los primeros días de vida, se aconseja amamantar al recién nacido a la autodemanda para aportarle la cantidad de alimento correcta. El pequeño tiene además la necesidad de repetir con frecuencia la succión del pezón materno o bien sustituirlo por su propio pulgar o por un chupete; éste no debería ofrecérsele hasta que la lactancia materna estuviera bien establecida, en 2 ó 3 semanas, para así no interferir con ella. Tras las primeras semanas, el lactante puede utilizar como reconfortante el mismo pezón materno, ya que la succión con este fin es mucho menos intensa y aporta poca leche y aire extras.
Durante la lactancia materna el chupete también desempeña su papel, pues la madre no puede ofrecer el pecho en todos los momentos en que el niño desee succionar. Es un recurso de gran ayuda en niños con cólicos y muy irritables,en embarazos múltiples o en purperios complicados.
Los niños alimentados con leche maternizada no deben usar el biberón para saciar su deseo; la tetina no puede regular la cantidad de leche ingerida y elniño podría sobrealimentarse. En estos casos podría recurrirse al chupete como tranquilizante.
¿Pulgar o chupete?
Un método alternativo al chupete es la succión del propio pulgar. Sobre las ventajas e inconvenientes de uno sobre el otro se ha discutido ampliamente.
Si bien en un principio se consideró que la succión del pulgar se asociaba a mayor número de deformidades dentarias, en la actualidad algunos odontólogos pediátricos opinan que éstas se observan con igual frecuencia en niños que usan el chupete, incluso modelos ortodóncicos. El pulgar, a diferencia del chupete, no se pierde durante la noche ni se cae continuamente al suelo convirtiéndose en objeto contaminado. Por último la succión del pulgar es regulada por el niño, quien decide cuándo desea succionar y aprende a tranquilizarse él solo.
Este hecho, que se ha apuntado como gran ventaja, se convierte en inconveniente para abandonar los hábitos de succión no nutritiva pues no permite una intervención directa de los padres.
Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante
Numerosos estudios han relacionado el uso del chupete con una menor incidencia del síndrome de muerte súbita del lactante. En los casos estudiados, el uso del chupete, en el momento del fallecimiento por este síndrome, resulta significativamente menor que en los casos control; el uso del chupete seguiría siendo un hábito protector.
Estudios posteriores apoyan esta conclusión y apuntan como posible mecanismo el del impedimento de que la lengua caiga hacía atrás obstruyendo las vías respiratorias. Por otra parte, la succión del chupete favorece el control de la respiración disminuyendo los períodos de apnea a la vez que, por razones de comodidad, los niños que usan el chupete no duermen en decúbito prono (boca abajo), posición que aumenta el riesgo del síndrome de muerte súbita.
RIESGOS DEL USO DE CHUPETE
Malformaciones dentarias: maloclusión
Los hábitos de succión no nutritiva se han relacionado con las maloclusiones dentarias: mordida abierta interior y mordida cruzada posterior.
La primera es la maloclusión más frecuente y tiende a mejorar al abandonar el chupete. La segunda es una maloclusión más grave y permanente, que puede repercutir en el crecimiento craneofacial.
Se ha relacionado de manera muy significativa el uso del chupete y la mordida cruzada posterior, sobre todo cuando el hábito se prolonga más allá de los 36 meses. Se considera que tal relación se debe a que la posición bucal del chupete conlleva un desplazamiento de la lengua sobre la mandíbula y una elongación de músculos que provocan un aumento de la distancia transversal mandibular y a una disminución
de la distancia transversal maxilar (La boca se ensancha de abajo y achica de arriba)
Los niños succionadores, además sufren una alteración de la flora bacteriana y una hipertrofia del sistema linfático (amígdalas y adenoides) por lo que suelen presentar una respiración bucal, lo cual también influye en el desarrollo de las maloclusiones (mal cierre de la boca)
Otitis media aguda
La bibliografía revisada demuestra que la utilización del chupete constituye un factor de riesgo de otitis media aguda, en particular de episodios recidivantes (es decir, más de tres). El uso del chupete hace que el niño con una infección de vías respiratorias altas sea más susceptible a la otitis media aguda, porque le modifica la colonización oral y nasofaríngea y aumenta el transporte de los agentes patógenos al oído (la succión, con las fosas nasales bloqueadas, puede aumentar el reflujo de las secreciones orofaríngeas al interior de la cavidad del oído medio).
Además, la succión frecuente del chupete puede ser perjudicial para el buen funcionamiento de la Trompa de Eustaquio (conducto que comunica la “garganta”con el oído medio)
Relación con el cociente intelectual
Es difícil realizar un estudio fiable para demostrar una posible correlación entre el uso del chupete en la infancia y el posterior cociente intelectual (CI) del adulto.
En algunos estudios, aunque se admite que este hábito es claramente más frecuente en niños de clases sociales bajas, con numerosos hermanos o con madres muy jóvenes, se demuestra que el uso del chupete es un fuerte predictordel CI. El efecto relajante del chupete, que provocará una disminución del interés del pequeño por su entorno y
de los estímulos por parte de los padres, en comparación con un bebé irritable que reclama su atención podría explicar un CI inferior en los niños que
han abusado del chupete.
Se considera también que el chupete podría ser un factor de confusión en la relación lactancia artificial-CI bajo dado que su uso hace más difícil el éxito de la lactancia materna. Tales afirmaciones no se han aceptado ampliamente.
Por el contrario, varios autores consideran que la relación entre chupete y el CI no es significativa y que debería comprobarse en estudios más amplios y prospectivos.
Duración breve de lactancia materna
El uso del chupete se relaciona con una duración más breve de la lactancia materna. El recién nacido que usa chupete presenta una“confusión de pezón”, ya que la succión del chupete requiere un patrón de succión distinto que puede interferir en la adquisición de la técnica oral necesaria para la lactancia materna.
El chupete puede interferir también en la producción de leche materna y, en consecuencia, en el crecimiento del lactante.
El niño que satisface parte de sus necesidades de succión con métodos no nutritivos estimula durante menos tiempo el pezón materno, el número de tomas es menor y también la producción de prolactina. Se reduce el tiempo que dura cada toma
de modo que el niño no ingiere la leche final, rica en grasas y calorías. La leche obtenida, por lo tanto, pierde tanto en cantidad como en calidad dejando al niño más hambriento e irritable y esto induce a los padres a introducir la lactancia artificial.
Se ha investigado si la relación chupete-lactancia materna breve es siempre causal o si, por el contrario, las dificultades para la alimentación y las características de la conducta de la madre pueden llevar, en ocasiones, al uso del chupete acortándose
así la lactancia materna.
Se ha llegado a la conclusión de que la interrupción de la lactancia materna puede inducir al inicio del uso del chupete para completar las necesidades de succión
del niño. También se ha comprobado que las madres que estimulan de forma activa el uso del chupete presentan una serie de rasgos conductuales y socioculturales peculiares como un estilo rígido de lactancia, intensas expectativas en cuanto al crecimiento y desarrollo del niño o reacciones de ansiedad frente al llanto, que se asocian a un tiempo de lactancia más breve.
En consecuencia, el chupete parece contribuir a un destete más precoz en un grupo de mujeres que se encuentran incómodas con la lactancia materna, aunque no influya sobre la duración de ésta en las madres con autoconfianza. Elchupete podría considerarse un factor contribuyente más que a una causa suficiente para que finalice precozmente la lactancia.
Reflujo gastroesofágico
Hipotéticamente los hábitos de succión no nutritiva pueden tanto aumentar como disminuir la frecuencia y/o duración de los episodios de reflujo gastroesofágico (RGE). Esto se debería respectivamente a la relajación del esfínter esofágico inferior y al aceleramiento del aclaramiento del material refluido al esófago.
Los estudios llevados a cabo demuestran que, a corto plazo, el uso del chupete en decúbito prono (boca abajo) aumenta el RGE luego de la comida debido al descenso
del tono del esfínter esofágico.
Se recomienda por lo tanto que los niños afectados de RGE patológico eviten el chupete. Al estar boca abajo y que se considere el posible beneficio del uso de éstecuando la succión sea necesaria.
Síndrome del biberón o del chupete (caries)
Se ha llamado síndrome del biberón o del chupete a la presencia de policaries en la dentinción provisional debida a la utilización prolongada del biberón o chupete lleno o impregnado, respectivamente, de productos azucarados. La distribución topográfica de las lesiones es característica, de modo que los incisivos maxilares superiores son los primeros en afectarse,seguidos de los molares maxilares. La lesión más tardía de las piezas inferiores se explica por la posición protectora de la lengua durante la succión recubriendo el bloque incisivo- canino mandibular. La secreción continua de las glándulas salivales inferiores contribuye a mantener un pH local superior que protege de la desmineralización del esmalte.
Como consecuencia de este síndrome pueden aparecer infecciones locales y generales, malformaciones dentarias, trastornos de la alimentación con la consecuente afección del desarrollo pondoestatural y fragilidad de las piezas dentarias permanentes, con mayor riesgo de caries. De todo lo expuesto, se desprende la importancia de una correcta prevención, concientizando a los padres de la necesidad de instaurar la higiene dentaria desde la aparición delos primeros dientes y de evitar los malos hábitos alimentarios y de succión.
Accidentes infantiles
El borde relativamente cortante del escudo rígido de un chupete puede ocasionar laceraciones faciales nasales, tras producirse una caída con impactación de éste. De forma característica estas lesiones presentan una morfología que coincide con
la silueta del chupete.
La costumbre de colgar el chupete mediante una cuerda alrededor del cuello del niño, para evitar que caiga al suelo y se ensucie o se pierda, puede provocar de forma accidental la estrangulación del pequeño.
La aspiración de una parte del chupete, con la consiguiente obstrucción de las vías respiratorias, asfixia y muerte del niño, es otro posible accidente relacionado con
este hábito de succión.
El riesgo es mayor cuando se usan chupetes de varias piezas, como los fabricados
en casa con una tetina unida al tapón de plástico de un biberón.
Infecciones micóticas (hongos) resistentes.
En algunos casos de candidiasis oral resistente al tratamiento antimicótico habitual,
el análisis del chupete ha revelado la presencia de colonias de Cándida albicans.
La retirada del objeto contaminado es indispensable y suficiente para la resolución de la infección oral sin la necesidad de nuevos tratamientos.
Algunos estudios han demostrado que el uso del chupete aumenta la aparición de colonización oral por Lactobacillus y Cándida, lo cual puede influir sobre la producción de caries.
Contaminación química
Se ha detectado la presencia de nitrosaminas y sus precursores en algunas tetinas de goma. A pesar del potencial efecto carcinógeno de tales sustancias,se desconoce el significado a largo plazo de este hecho.
Hipersensibilidad al látex
En los últimos 10 años se ha asistido a un incremento de la incidencia de hipersensibilidad al látex. Es un tema de gran interés pediátrico por la
gran difusión de productos derivados del látex de goma natural tanto en el medio doméstico (guantes, preservativos, globos, chupetes, tetinas, etc.) como en el hospitalario, y por la existencia de grupos de riesgo, constituidos por personas sometidas a exposiciones repetidas al látex; en pediatría, pacientes que con su enfermedad precisan numerosos procedimientos médico-quirúrgicos, como los niños con espina bífida. Otro punto de interés es la gravedad de algunas de las manifestaciones clínicas, que pueden variar de eccema a crisis asmática o anafilaxia.
Se han descripto algunos casos de lactantes que utilizaban chupete y/o tetinas de látex con eccema atópico grave y rebelde a la eliminación de alergenos, y la retirada del chupete condujo a la resolución de las lesiones. Es posible que la sensibilización al látex mediante el uso del chupete se produzca desde la primera infancia y, por lo tanto, ésta sería un proceso que debería tenerse en cuenta ante la aparición de eccema, urticaria o anafilaxia en el lactante.
En estudios posteriores la asociación entre el uso de chupetes y la hipersensibilidad al látex no ha podido confirmarse.
Alteraciones del sueño
Se ha comprobado que los niños que succionan el pulgar o usan un objeto confortante se despiertan menos durante la noche. Sin embargo, el uso del chupete no tiene un efecto paralelo: las pérdidas frecuentes del chupete durante la noche crean irritabilidad en el pequeño y alteran su descanso nocturno.
También se ha detectado, en algunos estudios, una mayor incidencia de uso de chupete
en los niños que roncan, apuntándose una posible relación con los trastornos respiratorios durante el sueño.
Conclusión
No existen pruebas suficientes para potenciar o rechazar el uso del chupete.
Sin embargo, sí debe hacerse hincapié en la importancia de no iniciar su empleo antes de los 15 días de vida, de restringirlo a partir de los 8 meses y suprimirlo al año. Del mismo modo, hay que insistir en que sólo se utilicen los chupetes que cumplan las normas de seguridad que exponen luego (véase: el chupete seguro), y en que se cuide de manera rigurosa su higiene para evitar posibles infecciones bucodentarias.
Por último, debe recordarse que si bien el chupete es un recurso para tranquilizar al niño, nunca debe ser el único.
«El chupete no se debería ofrecer hasta las 2 ó 3 semanas de vida, para no interferir con el establecimiento de la lactancia materna».
EL CHUPETE SEGURO
_ Chupete de una sola pieza.
_ Escudo con unas dimensiones mínimas de 43 x 43 mm.
_ Escudo rígido o semirrígido, con la flexibilidad suficiente para evitar los traumatismos, pero sin aumentar el riesgo de aspiración.
_ Escudo con orificios antiahongo.
_ Chupete con anilla para agarrarlo fácilmente en caso de atragantamiento.
_ Cadena con broche de seguridad para fijar el chupete a la ropa.
_ Limpiar el chupete cada vez que el niño termine de utilizarlo o si se cae al suelo.
_ No introducir el chupete en azúcar o miel.
_ Cambiar el chupete cuando se deteriore.
An Esp Pediatr 2000; 53:580-585
MRM, septiembre de 2006.
27 noviembre 2006
Si su hijo se golpeó la cabeza
~ Contrólelo permanentemente mientras está despierto.
~ Asegúrese que el niño hable y mueva sus brazos y piernas normalmente.
~ Si el niño es mayor, pídale que nombre personas o juguetes que él conozca bien.
~ Cuando duerme despiértelo cada 3 horas (debería despertarse con facilidad).
~ Su hijo debe poder mantenerse despierto unos minutos.
Si bien los síntomas posteriores a un traumatismo de cráneo pueden aparecer días, semanas o meses más tarde, esto ocurre con poca frecuencia, pero si usted observa cualquier problema o comportamiento raro, consulte al pediatra.
Usted debe consultar inmediatamente al pediatra, sí su hijo:
1. No se despierta o está más adormecido que de costumbre.
2. Vomita más de 2 veces después de un golpe.
3. Se queja de dolor de cabeza, que empeora o dura más de un día.
4. Tiene convulsiones o rabietas.
5. Tiene dolor de cuello.
6. Le sale sangre por la nariz o de un oído.
7. Le sale un líquido claro de la nariz.
8. Dice que no ve bien, no escucha bien o le cuesta hablar.
9. Tiene cualquier problema para caminar o debilidad o torpeza en un brazo o pierna (no tiene fuerza, se le caen las cosas, no puede agarrar).
10. Tiene un comportamiento poco habitual, llora más de lo común, o parece estar confundido o mareado.
Modificado de instrucciones para TEC, del Centro Médico de la Universidad de Rochester.
Publicado en Pediatrics in reviev 1994, Vol. 15, 6:205-211.
MRM 2006
26 noviembre 2006
Consejos sobre lactancia

Lactancia materna: recomendada por la O.M.S y UNICEF, como la nutrición óptima para el lactante, en forma de lactancia exclusiva hasta los 6 meses de vida, con introducción de alimentos complementarios a los 6 meses y continuidad de la lactancia materna hasta el segundo año de vida.
La producción láctea se regula a través de la succión y el vaciamiento, siendo sumamente recomendable:
1. Masajes previos a la mamada para facilitar la extracción de leche por parte del Bebé.
2. Adecuada frecuencia de las mamadas.
3. Alternar los pechos y variar posición del niño sobre los mismos, para vaciar bien sin lastimar.
4. Realizar extracción manual luego de las mamadas para aumentar la secreción de prolactina.
5. Adecuada alimentación y descanso materno.
6. Reconocer las etapas críticas de la lactancia:
a) Hipogalactia (baja producción de leche) normal fisiológica de los primeros días.
b) Al final del 1er mes, por cambios hormonales y aumento de las necesidades del Bebé.
c) Regreso al trabajo materno.
d) En cualquier etapa las situaciones de crisis familiares y las enfermedades.
Técnica de extracción manual de leche:
• Utilizar envases limpios con tapa hermética (no hace falta hervirlos), pudiendo mezclarse la leche de diferentes extracciones.
• La leche se conserva a temperatura ambiente (12hs). En heladera (48-72hs). En congelador (14 días) y en freezer (3 meses).
• La leche se descongela lentamente. Pasar del freezer o congelador al piso de la heladera y luego calentar a “baño maría” (sin hervir porque destruye proteínas y enzimas especiales). No utilizar microondas.
• Para la extracción respetar los siguientes pasos:
1. Elegir ambiente tranquilo.
2. Lavarse bien las manos.
3. Masajear suavemente los pechos desde la base (movimientos circulares) hacia la aréola.
4. Estimular los pezones “darse cuerda”.
5. Colocar el pulgar arriba e índice abajo sobre los bordes de la aréola.
6. Presionar contra la pared torácica (sin deslizar los dedos sobre la piel), primero con los dedos abiertos, y juntándolos luego hacia el pezón.
Recomendaciones para el recién nacido

Poner al pecho en forma inmediata siguiendo un régimen de libre demanda. No ofrecer leche en mamadera ni ningún líquido sustituto. Recordar que la alimentación materna no influye sobre los cólicos del Bebé, siendo éstos normales durante los primeros meses de la vida.
Un Bebé que se alimenta bien se encuentra sano y alerta, tiene orina clara y moja por lo menos 6 pañales por día, tiene deposiciones frecuentes y grumosas o poco frecuentes pero abundantes y blandas y progresa de peso en forma constante.
El Bebé debe ser colocado en decúbito dorsal (boca arriba), con sus brazos fuera de la sábana. Sus pies deben tocar el borde inferior de la cuna. No se deben usar almohadas hasta los 2 años. Debe ser anidado en un espacio cálido y no demasiado amplio, que puede consistir en dos rollos de toallas lateras y apoyo debajo de las rodillas, con lo que disminuye el número de sobresaltos. El decúbito dorsal durante los primeros meses permite los movimientos espontáneos y también permite un mayor contacto y relación con el entorno mediante el seguimiento visual.
No se preocupe si tiene las manos moradas porque es por un fenómeno especial circulatorio y no por frío. No lo sobreabrigue. Tenga en cuenta su propia temperatura.
Es fundamental un ambiente de tranquilidad alrededor del Bebé, sin aglomeraciones de visitas y exceso de ruidos. Todo eso le aumenta su actividad refleja (sobresaltos), repercutiendo negativamente sobre su descanso y alimentación.
Es necesario hablarle desde los primeros momentos porque la tonalidad de voz suave (decirle lo que le va a hacer, lo que pasa, lo que está haciendo) junto con la mirada y el sostén firme le irá permitiendo tomar conciencia de sí mismo y luego de su entorno.
Es preciso que el sostén de la cabeza y el cuerpo sean solidarios, es decir que en estos primeros tiempos sean realizados con un mismo brazo y mano. Durante el acto de amamantar la madre debe estar cómoda, relajada y el niño ser sostenido de manera unificada. Para acostarlo, acompañarlo con el cuerpo, y para levantarlo primero rodearlo con los brazos y luego levantarlo.
El cordón umbilical se mantendrá seco y sin gasa ni alcohol, preferentemente fuera del pañal. Ello acelerará su caída, a los 10 días aproximadamente.
Para la higiene de la zona del pañal emplear un trozo de algodón embebido en óleo calcáreo o aceite común de cocina, evitar el lavado con agua y jabón de la zona, que se reserva para el momento del baño. Se contraindican las toallitas humedecidas. No se debe usar talco ni colonia.
El baño de inmersión se hará a las 48 hs. de caído el cordón con un jabón neutro (glicerina).
Para bañarlo coloque poca agua en la bañera del bebé o en el lavatorio y sosténgalo sobre su brazo, con la cabeza en el hueco de su codo. Luego deje que las nalgas se deslicen hacia el fondo de la bañera: la cabeza se apoya en su antebrazo y su mano izquierda lo sostiene firmemente desde la axila. De este modo, el Bebé se encontrará seguro dentro del agua.
El bebé al alta (después de las 48 horas de vida) debe realizar el análisis de sangre de pesquisa neonatal (errores congénitos) cuyo resultado estará a los 20 días aproximadamente.
Será vacunado contra la Hepatitis B al nacimiento y con Vacuna BCG en las primeras horas de vida, sin necesitar otras vacunas hasta los 2 meses de vida.
El primer control, salvo indicación especial, se hará a la semana del alta y siempre dentro de los 10 días de vida, continuando con los controles a los 15 días, al mes y luego mensualmente hasta el año.
Sra. Mamá, Ud. sabe mucho más de lo que se imagina, porque su instinto natural le hará elegir siempre lo mejor para su Bebé. No obstante esto consulte todas sus dudas en fuentes confiables, recordando que su pediatra es la persona más indicada, por lo que es de buena práctica prepararse para la consulta llevando todas las dudas por escrito a fin de no olvidar ninguna.
Por su salud y la de su bebé NO fume ni permita que lo hagan en su casa
25 noviembre 2006
Eligiendo una mascota
Por Dr. Fabián Lema. Médico Pediatra. Hospital Garrahan. Médico Veterinario.
PRONAP. 2005
Se considera que los niños pueden establecer una relación muy positiva y afectuosa con un animal. Esta relación aumenta la autoestima, tiene efecto socializador y promueve el desarrollo del sentido de la responsabilidad. Facilita la relación con otros niños y con su familia.
Los niños con enfermedades crónicas obtienen grandes beneficios de la relación con los animales: mejoran la destreza motora, la interacción verbal, aumentan la atención, la memoria y disminuyen el sentimiento de soledad y discriminación.
Los niños experimentan alegría y felicidad en asociación con su mascota, pero existen circunstancias como accidentes o muerte de la mascota, que generan momentos de dolor. Es importante, en estos casos, aceptar y entender la tristeza de los niños, quizá es la primera muerte que experimentan. Pasarán por una etapa de duelo que debe ser apoyada y contenida por los adultos de la familia.
Los perros, gatos, conejos, chanchitos de la india, hámster, canarios y peces pueden ser buenas mascotas para los niños. No se recomienda tener reptiles, anfibios, pollitos o patitos bebé como mascotas en las familias donde haya niños menores de 5 años.
Antes de los 3 años de edad, los niños son incapaces de cuidar una mascota, pero a partir de los 4 años ya pueden dar de comer o beber a una animal que requiera poca atención, un pececito o un gato, por ejemplo.
Los niños pueden ocuparse totalmente de una mascota a partir de los 6 a 8 años, cuando son capaces de asumir ciertas responsabilidades.
Cómo hacer una elección racional?
Existe una gran variedad de razas de perros y gatos. Es conveniente consultar al médico veterinario para decidir cuál es la raza más apropiada para la convivencia. En general, se deben elegir aquellas razas que muden su pelaje una o dos veces al año y que no requieran cepillados periódicos a fin de disminuir el alergeno (alergia)
La personalidad agresiva de un animal tiene un importante componente genético, aunque su expresión final, depende del tipo de aprendizaje y educación recibida. Existen razas más agresivas, como el rottweiller, chow chow, doberman, chihuahua, pit-bulls y pastor alemán, que si se los educa pueden ser buenos compañeros. No obstante, por sus características innatas, no se los recomienda como mascotas para niños menores de 3 años.
Los perros más recomendados para estar en familia son los de temperamento dócil como el labrador, pointer, collie, setter irlandés, pastor inglés, basset, beagle, goleen y dálmatas. Los cachorros con temperamento “equilibrado y/o sumiso” son los más aconsejables para la convivencia con los niños.
Convivir con la mascota en el hogar
De todos los comportamientos animales, la agresividad es el único que pone en riesgo la integridad de una persona. En una especie altamente social como el perro, que cuando vive en estado salvaje actúa a partir de un rígido sistema social jerárquico, el comportamiento agresivo es fundamental para preservar un orden en la jauría. En ella, existe siempre un perro macho y hembra dominantes que ponen límites mediante la agresión. Si no existiera el liderazgo cada animal tomaría su propia iniciativa y el grupo social sería un caos. A diferencia de los perros, los gatos son de hábitos más solidarios y cada animal decide qué hacer con su vida e forma independiente.
El cachorro que se cría en una familia humana aprende a respetar al dominante que es el que lo alimenta y el que le pone límites: el dominante puede ser un niño de 8-10 años, un adolescente o un adulto. En la mayoría de las situaciones, los animales no son los únicos responsables de la agresión, ya que los dueños suelen estimular conductas agresivas sin darse cuenta, por desconocimiento.
Los perros adultos llegan a tolerar y soportar fuertes expresiones de afecto de los niños menores de 2-3 años como las caricias, mordeduras, tiradas de cola, de orejas o de pelos, ya que el animal los ve como cachorros de la manada. Pero cuando crecen y si no alcanzaron claramente una jerarquía superior a la del perro, éste puede agredirlos.
Los niños más pequeños son los menos agredidos, pero sus heridas en cara o cabeza pueden ser de mayor gravedad. Además, los niños pequeños no saben interpretar las señales previas de agresión, tales como ladridos o gruñidos, y no adoptan actitud de sumisión para calmar al animal sino que gritan y corren con lo que excitan aún más al animal, incentivando el acto agresivo.
El juego constituye un aspecto fundamental en el desarrollo madurativo del niño y del perro. Durante el juego, el cachorro aprende a conocer la reglas de convivencia. Es importante evitar juegos que involucren un comportamiento agresivo.
Por otro lado, si el cachorro tiene genética de comportamiento agresivo, existen grandes posibilidades que en la edad adulta intente dominar a los que percibe como inferiores. El animal siempre debe ocupar un orden jerárquico inferior en el grupo familiar.
Recuerde que es conveniente:
Elegir una raza no agresiva para convivir con la familia
Enseñar al perro a ser dócil y obediente haciendo respetar los límites impuestos
Que un adulto supervise siempre el juego entre el niño y el perro
Evitar juegos de índole agresivo con el perro
Asesorarse con el médico veterinario ante eventuales cambios de conducta
Si una familia decide adoptar un perro, es recomendable que lo haga cuando el niño tenga entre 2-3 años o más, elegir un cachorro dócil para que ambos crezcan juntos y que mediante el juego bajo supervisión del adulto, el cachorro vaya conociendo “las reglas de su nueva manada”.
Con relación a la fauna silvestre (teros, lagartijas, tortugas, iguanas) puede ser entrenada o adiestrada pero no domesticada y ser adoptada como mascotas. Para convivir con estas especies es recomendable que los niños sean mayores de 8 años.
Si elegimos tener una mascota es sumamente importante saber que deben ser vacunados. Es por eso nuestro médico veterinario debe asesorarnos en este tema.
25 octubre 2006
Seguridad en las cunas
Use su cuna con seguridadPara los bebés de menos de 12 meses de edad, siga estas prácticas a fin de reducir el riesgo de que sufran de SIDS (el síndrome de muerte infantil repentina) y evite que se asfixien.
Acueste al bebé de espalda en una cuna que tenga un colchón que esté bien ajustado a la cuna y que sea firme.
No ponga almohadas, edredones, cobijas ni pieles de cordero en la cuna ni coloque cojines en forma de almohadas o juguetes rellenos de forma similar a la de las almohadas.
Considere utilizar un pijama de dormir en lugar de una manta.
Si utiliza usted una manta, coloque al bebé con los pies hacia el extremo de los pies de la cuna. Introduzca una manta fina alrededor del colchón de la cuna, cubriendo al bebé solo hasta el pecho.
Use solo una sábana bien ajustada sobre el colchón, fabricada en exclusiva para la cuna.
Revise la cuna de su bebé para garantizar que no presenta peligro alguno
Debería haber:
Un colchón firme y bien ajustado a la cuna de forma que el bebé no pueda quedar atrapado entre el colchón y la cuna.
A la cuna no deberían faltarle tornillos ni tener tornillos sueltos, rotos o flojos ni juntas u otros accesorios expuestos o en malas condiciones en el soporte de la cuna o el colchón.
No deberá haber más de 2 3/8 pulgadas (aproximadamente la anchura de una lata de bebida refrescante) entre las tabletas o varillas de la cuna de forma que el cuerpo del bebé no pueda introducirse entre las varillas de la cuna, y no deberá haber varillas rajadas ni faltar varillas en la cuna.
No deberán haber postes de esquina de más de 1/16 de pulgada de alto de forma que un bebé no pueda quedar enganchado por la ropa de uno de dichos postes.
No deberá haber recortes en la plataforma de cabecera de la cuna ni en la plataforma del pie de la cuna que permitan al bebé introducir la cabeza entre ellas y quedar atrapado.
En el caso de cunas y corralitos de malla, identifique las siguientes caracteríticas:
Malla de menos de un ¼ de pulgada de tamaño, con un tamaño menor de los diminutos botones de la vestimenta de un bebé.
Malla sin roturas, agujeros o hilos sueltos en los que pueda quedar enganchado el bebé.La malla ha de estar bien sujeta al riel superior y la plataforma inferior.La cubierta del riel superior no ha de tener roturas ni agujeros.
Si se utilizan grampas, estas no deberán faltar, estar sueltas o hallarse expuestas.
Fuente:
LA COMISIÓN DE SEGURIDAD DE PRODUCTOSDEL CONSUMIDOR DE LOS ESTADOS UNIDOS
Washington, D.C. 20207
LINEA DIRECTA GRATUITA (Se habla español): 800-638-2772
INTERNET: www.cpsc.gov
24 octubre 2006
Sugerencias e ideas para leer con los chicos
Para acercar a su hijo o a su hija al mundo de las palabras y las historias, sólo es necesario estar dispuestos a disfrutar juntos esa experiencia

Usted puede:
Compartir anécdotas familiares.
Contarles cuentos que a usted le contaron.
Crear historias juntos.
Leerles cuentos en voz alta.
Leer carteles y señales en la calle.
Construir juntos “libros caseros”.
Llevarlos a bibliotecas públicas.
Sabía que los chicos los chicos a los que se les cuenta cuentos o se les lee desde muy chiquitos, aprenden a razonar y les resulta mucho más fácil y placentero adquirir conocimientos.
¿Que libros elegir?
Según las edades los chicos se relacionan de diferente manera con los libros.Estas son algunas de las actitudes y las preferencias más habituales.
Desde que nacen hasta los doce meses
los bebés disfrutan las palabras rítmicas y sonoras.
Desde los 6 meses, pueden jugar con pequeños libros de colores brillantes, con figuras de objetos simples y grandes. Necesitan tocarlos, llevárselos a la boca, golpearlos, tirarlos.
Hasta los 24 meses
Le interesan los libros con imágenes de niños en situaciones familiares (jugando, comiendo, etc). También les gustan los que tienen figuras de animales.A veces prefieren estar en brazos durante el relato, y otras disfrutan mientras caminan alrededor del lector. Tienen períodos cortos de atención y pueden resistirse si se les insiste en que escuchen.
Entre los 2 y los 3 años
Disfrutan con historias cortas y es habitual que pidan que les cuenten el mismo cuento una y otra vez. Nombran imágenes y situaciones que aparecen en los libros y algunos chicos juegan a que leen, imitando a los adultos.Es importante generar un tiempo y un espacio de tranquilidad, donde el niño pueda anticipar cada día la alegría de la lectura. Ya comienzan a elegir que cuento o historia quieren escuchar.
Entre los 3 y los 5 años.
Les gusta interrumpir las historias, intervenir, hacer comentarios sobre los personajes y las situaciones, expresar sus sentimientos o impresiones.Suelen relatar historias y jugar a leer, moviendo su dedo sobre el libro.Los objetos pueden tomar vida y ser personajes de sus historias (el volcán está enojado y echa humo, las tazas bailan…)
De 5 a 7 años
Les siguen gustando los textos simples que memorizan fácilmente. Disfrutan con fábulas y narraciones con humor, equivocaciones y situaciones absurdas.Cuando empiezan la escuela, es importante no perder ese espacio íntimo de la lectura familiar. Aparece con más fuerza la autonomía y nos sorprenden eligiendo sus propias lecturas.Compartir los miedos y angustias inherentes al desarrollo a través de cuentos, permite que el niño genere recursos para superarlos.
¿Qué cosas les gustan a sus hijos?
Según la edad y la personalidad de sus hijos, posiblemente usted piense en la televisión, el fútbol, los muñecos, las escondidas, los videojuegos…Los chicos juegan y se divierten con un montón de cosas que los rodean… Ellos necesitan y deben jugar para crecer sanos.
Contarles un cuento o leerles libros es un modo de:
Jugar con ellos
Divertirse juntos.
Estimular la curiosidad
Alentarlos en el aprendizaje
Desarrollar su inteligencia
Demostrarles cuánto los queremos
Leer con los chicos es hacerles una caricia que los llevará a imaginar otros mundos posibles, a identificarse con personajes y a viajar a lugares lejanos sin alejarse de su lado.
Fuente: Sociedad Argentina de Pediatría.
http://www.sap.org.ar/
